Robo de Identidad

El robo de identidad es hacerse pasar por esa persona, asumiendo su identidad ante otras, en público o privado. En general, para acceder a ciertos recursos o la obtención de créditos y otros beneficios en su nombre.

Por otro lado, el robo de identidad, también es utilizado con el fin de perjudicar a una persona, es decir, difamar o manchar su nombre con diversos fines que el criminal busque. Hoy en día, el caso más común, se da cuando un atacante, por medios informáticos o personales, obtiene su información personal, obtiene su información personal y la utiliza ilegalmente para causarle un daño.

Actualmente, se reciben al día 800 denuncias por este delito. Si consideramos a las víctimas que no denunciaron, porque no se enteraron en qué momento se la robaron, o esperaron que no se les cometiera fraude, veremos que la incidencia de este delito es preocupante.

Existen diversas formas para robar la identidad, siendo los más comunes:

La credencial de elector (INE) es uno de los datos más importantes de su información personal. Un ladrón de identidad, puede utilizarla para obtener un empleo, abrir cuentas bancarias, obtener tarjetas de crédito, prestamos, líneas telefónicas, rentar autos, rentar departamentos o casas con fines delictivos, entre otros.

Mantenga siempre protegida su credencial de elector, sólo entréguela cuando considere que es un lugar seguro. Procure tener otras credenciales, como las de su trabajo, o cualquier otra que le expidan con fotografía, pero que no contenga información confidencial; incluso la propia licencia de manejo.

No envíe archivos por correo electrónico con la imagen o los datos de su credencial de elector, licencia para conducir o pasaporte.

No anexe información con datos de identidad a sus currículos de vida (currículum vitae), proporcione de referencia datos de un teléfono celular.

No llene formularios o solicitudes en la calle o negocios que le ofertan tarjetas de crédito inmediatas con crédito pre aprobado.

Es muy común que a la entrada de tiendas de auto servicio le ofrezcan una tarjeta de crédito, donde llena una solicitud y la firma. Posteriormente le dicen que se encuentra en aprobación, y en lo que hace sus compras se la autorizarán, pero al salir ya no ésta esta persona. Con esa solicitud, pueden obtener una tarjeta de crédito y hacerle cargos.

Otra modalidad de robo de identidad, se registra en encuestadores, principalmente al salir de ver una película o una obra de teatro, y le dicen que su opinión es muy importante. Le piden que responda unas preguntas, y sin que usted se percate le solicitan información de su identidad, la cual utilizarán posteriormente para venderla a delincuentes.

En internet, mandan anuncios donde le indican que si tiene problemas ene l buró de crédito se comprometen a liberarlo y borrar su historial crediticio, solo le piden llenar un formulario con toda la información para poder realizar tal acción, pero la realidad es que le están robando su identidad.

Otro tipo de anuncios, publican que su despacho puede resolver sus problemas con las tarjetas de crédito y negociar un mínimo de pago de su deuda, el objetivo es el mismo, obtener su información personal y confidencial.

Si le roban o pierde la Credencial de Elector, levante un acta con el Ministerio Público, esto puede ser molesto, pero le ahorrará muchos problemas en caso de que hagan mal uso de su credencial, después solicite una nueva y manténgase alerta antes de cualquier cobro que no reconozca.

Manténgase pendiente ante cualquier llamada telefónica sobre confirmación de información o datos personales, pregunte siempre cómo obtuvieron su información. Es común que le llamen para ofrecer una tarjeta de crédito pre aprobada, desconfíe y lo mejor es que se niegue a recibirla.

Nunca proporcione sus datos por teléfono.

Se recomienda que una vez al año, realice una consulta en el buró de crédito o débito, porque con una simple copia se pueden realizar compras por teléfono o por internet. Cuando pague en un establecimiento, cerciórese que quien recibió la tarjeta no apunte sus datos en un papel. Muchas veces los dependientes hacen anotaciones en los recibos de compra, donde pueden copiar su número confidencial de seguridad, piden su número de teléfono y con esto, el fraude puede estar garantizado.

Algunas tiendas de celulares o departamentales, con la finalidad de vender un teléfono celular, solo piden los datos básicos. Si una persona manifiesta que no trae su credencia, pero tiene anotada la información le entregarán el teléfono y después, el cargo le llegará a usted.

Si una persona compra un teléfono celular con su información, pude ser usado para fines de extorción telefónica o cobro de secuestros. Cuando le notifiquen de un cobro que no conoce, acuda de inmediato ante una autoridad y presente una denuncia.

Existen técnicas cada vez más avanzadas para extraer datos personales a través de internet, una de las más extendidas es el “phishing” (termino informático de suplantadores de identidad), que consiste en que un delincuente cibernético envía correos electrónicos que incluyen un enlace para redirigir al usuario a una página Web falsa, para la obtención ilícita de datos personales (RFC, información sobre datos bancarios y contraseñas entre otros).

Existe también variante que se denomina “Vishing”, donde se utiliza la telefonía como plataforma para obtener datos personales. El modo de operación es a través de una llamada, donde le avisan que se está tratando de cometer una compra fraudulenta con su tarjeta de crédito y le piden sus datos para evitar se consume el fraude con su tarjeta.

Cuando una persona recibe esta llamada, de supuesta aclaración no se da cuenta que le están extrayendo su información personal, y como quiere evitar que le carguen una compra no realiza, proporciona toda la información que le solicitan sin advertir que es una trampa.

En ocasiones le van a argumentar que otra persona lo está poniendo como referencia de crédito, y le proporcionan un nombre de alguien conocido, esto derivado que quienes roban datos de identidad lo pueden relacionar con familiares o amistades. Antes de proporcionar algún dato, confirme con la persona que le mencionen la veracidad de la referencia que le indicaron.

Destruya todo documenta que recibe por correo o que le entreguen en alguna de sus compras; cartas del banco, estados de cuenta de las tarjetas, cuentas de cheques, resumen de inversiones, recibos de compras con pago de tarjetas o retiros de cajeros, facturas o notas de compra, así como, recibos de luz, televisión de paga, recibos de agua, o cualquier otro que se pueda utilizar como comprobante de domicilio. Porque aun, aunque para usted puede parecer que ya no tienen importancia o utilidad, para los ladrones de identidad estos documentos son muy valiosos.

Con los avances tecnológicos actuales, es posible que, con alguno de los documentos antes mencionados, un delincuente pueda solicitar una tarjeta de crédito, contraer una línea de crédito en comercios o causarte un daño por la vía legal.

Es probable que reciba una llamada donde le manifiesten que acaba de ganar un premio, le comunican que llaman de un área de recompensas por premios otorgados, ya sea de Vista o Carnet, y que lo único que necesitan es validar los datos de su tarjeta de crédito. Por la emoción, usted los proporciona sin desconfianza alguna pero el premio nunca llega y se apoderan de su identidad.

En otros casos más sofisticados, citan a la persona que supuestamente se ganó el premio en una oficina, la cual tiene un domicilio establecido, cuando la persona va a reclamar el premio, le piden su tarjeta de crédito para validarlo; al entregar la tarjeta de crédito, le sacan copia fotostática, en esos casos, si le entregan un premio de aproximadamente entre $300.00 y $400.00 pesos, pero después le cometen fraude por una suma mayor.

Si logra establecer quién le robó la información, se puede presentar una denuncia ante el instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), pero el juicio puede durar hasta un año.

Es común que, por correo electrónico, le lleguen invitaciones para actualizar sus datos bancarios, donde le indican que debe ingresar y verificar toda su información. Estas páginas son una trampa, la dirección electrónica se encuentran redirección electrónica se encuentran redireccionada a otra página que no es del banco.

Si quiere verificar la autenticidad del enlace que pretende abrir, coloque el puntero del cursor de su computadora sobre el enlace y oprima la tecla “control”, ahí le aparecerá, un recuadro que le indicará a que dirección está dirigida.

Lo más recomendable es nunca abrir estos enlaces, lo mejor es borrarlo de la bandeja de entrada.

Acerca del autor
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José Luis Rojo y Arabi
Presidente de Grupo Corporativo Diamante e IFPO México y Latinoamérica, profesionista dedicado al servicio de la seguridad integral.